LIBROS CON PAGINA PROPIA

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Ilustración de Francisco Meléndez para "Los cuentos del mago y el mago del cuento"

mi otro blog en castellano

cuentosdelmagodelcuento.blogspot.com


es mi segunda página web en castellano. Los cuentos del mago y el mago del cuento es el primer libro que publiqué en España (en 1995) y marca una etapa completamente nueva de mi trabajo literario que comenzó en 1987 con la redacción del cuento "El paraguas amarillo", incluido desde la versión brasileña de 1991 de este libro... que sirvió de caldo de cultivo a algunos de mis mejores libros e incluye un pequeño ensayito sobre mi concepto de literatura infantil. Quedan ustedes cordialmente invitados...

pour mes amis français, j'ai créé une autre page
http://auteurjeunessedecuba.blogspot.com/

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20/3/17

Feria Internacional del Libro en Cuba



Taita Osongo: el camino del monte
Editorial Gente Nueva. La Habana, 2016
fue mi libro para la XXV edición de la Feria Internacional del Libro

no hay que confundirlo, pese al nombre del protagonista
en el título, con la novela 
La leyenda de Taita Osongo
una novela para adolescentes que en parte precede y en parte continúa
el episodio contado en este librito para niños de 2016.
Ambos textos narran historias completas y pueden ser leídos en cualquier orden.




Estuve en Cuba entre febrero y principios de abril, participando en la XXVI Feria Internacional del Libro de La Habana que cumpliera, entre el 9 y el 19 de febrero pasado, su etapa capitalina en su habitual sede de la fortaleza colonial La Cabaña.

Tres semanas después comenzaron las 16 ferias de las capitales de provincias: de menos envergadura por la cantidad de títulos y asistencia, pero no de menor importancia por la variedad de actividades literarias, por la expectativa del público e incluso por el lanzamiento de títulos que no llegaron a tiempo para la feria internacional. De estas fui invitado a las ferias de Cienfuegos (8 al 12 de marzo) y Santa Clara (29 de marzo al 2 de abril), ambas en el centro del país.

Esta edición de la FILH tuvo como país invitado a Canadá.


siempre multitudinaria la FILH
y repletos los ómnibus que allí van

El plato fuerte de las ferias son los nuevos títulos y su presentación ante un público que a veces está compuesto por un puñado de iniciados y otras por "simples" lectores. En mi caso, me tocó este año presentar mi libro Taita Osongo: el camino del monte (estreno mundial) ante un variado grupo de niños y adolescentes. Por sus ilustraciones, que son mi autoría, el libro es para chicos de 8 a 10 años, pero el texto puede ser disfrutado por lectores de cualquier edad.



Taita Osongo: el camino del monte es mi libro número 31 y primero en Cuba del que soy igualmente ilustrador. En rigor, ya antes los cubanos pudieron ver algo de mi trabajo como ilustrador en la primera edición de mi novela casi homónima La leyenda de Taita Osongo” (Ediciones Capiro, Santa Clara, 2010); pero entonces se trataba de mis primeros dibujos en blanco y negro y para lector juvenil; mientras que ahora se trata de un album ilustrado, trabajo más complejo, con ilustraciones a color y página completa.




 Las ferias y salones del libro sirven, entre otras cosas, para encontrarse con los amigos

con el reconocido editor Esteban Llorach

junto al escritor y editor Enrique Pérez Díaz
con el joven escritor Yunier Serrano
Para conocer el trabajo de los colegas
la experimentada narradora María Elena Llana

el talentoso poeta y narraor Nelson Simón
con el brillante narrador Sindo Pacheco, residente en Estados Unidos

con mi excondiscípula y brillante crítico Carmen Sotolongo
y para eventos diversos, como el quincuagésimo aniversario de la editorial Gente Nueva, la principal editora cubana de libros para chicos, y una de las más antiguas del sistema editorial del país.

En Gente Nueva publiqué mi primer libro (El secreto del colmillo colgante, en 1983) y mis dos últimos títulos cubanos: Tito y su misteriosa abuela (2015) y Taita Osongo: el camino del monte (2016).

mesa de directivos de Gente Nueva en sus 50 años de existencia.
De izquierda a derecha: Esteban Llorach (editor), Enrique Pérez Díaz (director durante la primera década del siglo, Hermes Moreno (director de 2014 a 2016), Elenia Rodríguez (directora entre mediados de los 70 y finales de los 80) y Maria de los Angeles Navarro (actual directora)

La feria en las provincias 

Tras la versión internacional, en La Habana, comenzaron las ferias de libro de las capitales de provincias. La primera a la que asistí entre éstas es la de mi ciudad natal, Cienfuegos (del 8 al 12 de marzo), donde impartí una conferencia, presenté un libro y leí un cuento inédito.
con Mirta Luisa Acevedo, investigadora literaria
y promotora cultural cienfueguera

durante la presentación de la conferencia "Verdades y mentiras en torno a la literatura infantil y juvenil"
en el Museo Provincial, una de las sede del programa de conferencias y presentaciones

una librera desempaca los poquísimos ejemplares de mi libro "Taita Osongo: el camino del monte"
que fueron puestos a la venta en Cienfuegos

También participé en varias de las excelentes y concurridas tertulias de la Perla del Sur. Por ejemplo la peña de Ian Rodríguez, donde se cede la palabra a narradores y se presentaron libros y (la foto) el último número de la revista Ariel.


En una de esas tertulias, la que coordina el narrador y poeta de Cruces (localidad de la provincia cienfuegos donde pasé mis primeros tres o cuatro años), tuve mi mejor público. La Juerga de los Poetas es un espacio popular (la sala abre puertas y ventanas al concurrido boulevard, y muchos de los que pasan se quedan a escuchar) y leí un cuento que yo creía todavía inédito (acaba de aparecer en la selección Comer con los ojos, de la editorial Cauce) y narré oralmente el único de mis textos que me sé de memoria, "Sueños" (tomado de Los cuentos del mago y el mago del cuento www.cuentosdelmagodelcuento.blogspot.com). Ambos tuvieron una excelente acogida, entre otras razones porque no son propiamente cuentos infantiles, sin de esos que puede disfrutar el adulto tanto como los chicos (cuentos estereofónicos, me gusta llamarlos).

LA FERIA DE SANTA CLARA es quizás la mejor del país por la organización, la estética, y el número y calidad de las actividades

Las ferias del libro son en Cuba eventos tanto políticos como literarios
Aunque en el acto de inauguración de la Feria de Santa Clara supieron ser muy sobrios,
la evocación de Fidel Castro, fallecido unos meses después de cumplir sus muy sonados 90 años

La gala inaugural fue esta vez celebrada entre la biblioteca provincial y el parque Vidal, donde estuvieron instalados los kioscos de venta y se desarrollaron la mayoría de los actos literarios. Una buena forma de comunicar y de atraer al público. El espectáculo estuvo a cargo de jóvenes bailarines y actores que desarrollaron varias alegorías en torno al libro. 
En el público de mi encuentro con lectores de la biblioteca Martí, figuran niños y adultos
 (en primer plano mi excondiscípula y excelente amiga Carmen Sotolongo y el editor Esteban Llorach)

el Premio Nacional de Literatura Reynaldo Gonzáles corta
el cake inaugural de la Feria del Libro de Santa Clara


presentación de los jóvenes 

presenté mi libro Taita Osongo: el camino del monte
en la escuela primaria aledaña a la fábrica Sakenaf
dentro de programa de "extensión" de la Feria

presentando Taita Osongo: el camino del monte 
en el espacio infantil Tesoro de Papel
El grupo de teatro Alánimo acompañó la presentación de mi libro
Taita Osongo: el camino del monte
con una muestra de su impresionante talento teatral
UN BONITO ENCUENTRO EN LA BIBLIOTECA "MARTÍ" 
que siempre visito durante mis estancias en Santa Clara.
Allí me hice lector a fines de los 60, allí mecanografié la primera novela que mandé a un premio literario en 1977 y con la cooperación de los niños de su taller literario infantil (que dirigí durante varios años) pude hacerle los necesarios ajustes al que sería mi primer libro publicado: El secreto del comillo colgante (1983)

compartí mesa con el escritor Luis Cabrera Delgado y el editor Esteban Llorach

los niños del club de lectores de la Biblioteca Martí hicieron una lectura
escenificada de "La leyenda de Taita Osongo" (que cuenta con dos ediciones cubanas:
la de Capiro, con mis dibujos (2010) y la de Ediciones Matanzas (2015), tantas como en Argentina
Francia y México. Es mi libro más versionado, puesto que también ha sido traducido
al portugués. Recibió el año pasado el premio La Rosa Blanca y fue seleccionado por el Banco del Libro de Venezuela, en 2009, como uno de los mejores libros juveniles de América Latina 

Mi libro de más éxito en la provincial central de Cuba es "La tremenda bruja de La Habana Vieja"
(en su versión abreviada, publicada por Capiro en 1999) y fue objeto de otra lectura teatralizada

Varias de mis actividades en la Feria del Libro de Santa Clara
tuvieron por escenario la casona del comité provincial de la Unión de Escritores y Artistas
 (UNEAC) que es simpre uno de los principales escenarios de la feria
pese a estar un tanto apartado de la plaza que sirve de centro a
la actividad cultural de Santa Clara, en tiempos de feria o no

mesa en torno a la representación de la familia, la mujer y la cuestión de género
en la actual narrativa cubana para niños y jóvenes. Tuvo lugar en el marco del
espacio Gobierno de Mujeres de la escritora Maylén Domínguez (derecha)

poetas en el espacio Gobierno de Mujeres que coordina Maylén Domínguez
en la UNEAC villaclareña









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la primera máquina que utilicé: sala Juvenil de la Biblioteca Marti. Santa Clara, Cuba (foto de 1993

Comencé a escribir a mano, claro. Primero con lápiz (usaba los de dibujo, de mina muy dura, para no tener que estar sacando punta continuamente; así comencé a gastarme la vista y a los 15 años ya usaba gafas -"espejuelos" decimos en Cuba- de aumento). Luego pasé a los por entonces escasos bolígrafos. Cuando a mediados de los años 1970 quise comenzar a compartir mis escritos con los colegas de taller de escritura o presentarlos a premios literarios, comencé por acudir a alguna colega o amiga mecanógrafa. Una bibliotecaria de Sala Juvenil de la Biblioteca Provincial de Santa Clara tecleó mi primera novela (que ilustré... a mano, claro) y mandé al Premio UNEAC 1977. Pero mis obras eran largas y ella tenía mucho trabajo. Así comencé a teclear yo mismo en la Underwood de la foto: una máquina prehistórica, pero muy bien cuidada y de tipos redondos.
Fue al año siguiente que un amigo mexicano que partía de vacaciones, me dejó su moderna máquina portátil. En ella aprendí a teclear según las reglas del arte y mecanografié mi segunda novela, por primera vez de la primera a la última letra.
De mis máquinas posteriores no guardé ni el recuerdo de una foto, y tampoco de la máquina electrónica que utilicé durante mi estancia en Brasil '1989-1991) ni de mi primer ordenador, un Compaq portable que me acompañó 8 años. Pero esta ya es otra historia, porque en él comencé a escribir directamente sobre un teclado; abandonando para siempre la versión manuscrita previa y el enojoso mecanografiado ulterior
Lo dicho; esa es otra historia.

LA QUINTAESENCIA DE LA PACOTILLA

(Ideas que andan por ahí revoloteando y se le enredan a uno en el pelo)


Yo si no sueño, me aburro de noche. Solo duermo porque sé que voy a soñar mucho. Y cuando acabo un sueño me despierto. Yo duermo para soñar.

Algunos proyectos que fracasan faltos de medios, y es una pena. Hay proyectos que fracasan faltos de fines, y es una suerte.


Andersen escogió contar la historia de un pequeño cisne
abandonado entre patos. Pero ¿cuál es la otra mitad de la historia? La madre cisne, ¿era una joven alocada que abandonó a su hijo? ¿o murió en el “parto” de aquel huevo? ¿O acaso sacrificó abnegadamente su vida por salvar la de su hijo, como la mamá de Harry Potter? Y si se trata de un error en el hospital materno, ¿qué ocurrió con el Cisnecito Feo...?

“Lo mío es un árbol geniológico”, dijo el Genio

Dios cró al hombre... y murió de parto.

Dios castigó tan duramente al hombre constructor de la torre de Babel, que le quitó las ganas de conquistar el cielo. Desde entonces no hacemos más que buscar el infierno. ¿Por qué ese brutal castigo? ¿Amenazaba el hombre de entonces la paz del cielo o simplemente Dios tuvo miedo a compartir su poder? ¿Quién es entonces el culpable de la maldad del hombre?

No tengo nada contra la desmitificación, salvo cuando el
desmitificador tiene menos talento que el autor del mito… y es,
desgraciadamente, lo que ocurre más a menudo.

Mientras más aislados, solitarios e individualistas más necesitamos de hábitos gregarios: compartir los mismos eventos deportivos, los mismos programas de tv, las mismas ropas… Las marcas son nuestra nueva tribu. Ya no podemos abarcar la comunidad a la que pertenecemos entr el resplandor de la hoguera, ahora la tribu la delimita la comunidad de consumo. Dentro de la enorme diversidad de la web, nos unifican los portales compartidos. La tele le gana al libro porque menos ubicuo, y el best seller sustituye a la obra original por lo mismo.

{ El vecino siempre tiene la barba más larga y menos quijada}

Era tan bello aquel texto, que había que ponerse de pie para leerlo

Todo el mundo puede apreciar el brillo del diamante, pero pocos y sabios son los que se regocijan con los íntimos destellos del carbón.

El hombre ha buscado –otrora más intensamente- el Paraíso
terrenal. Incluso la búsqueda de vida extraterrestre va, en el fondo, en la misma dirección. Un día los hombres de ciencia nos dirán lo que no hemos querido saber: el Paraíso estaba aquí mismo, en la época en que el Hombre aún carecía de fuerzas para destruir a sus semejantes y a su medio. Ese Paraíso lo hemos convertido en Infierno: un infierno con espacios o momentos de Purgatorio.

Los peces no mueren, naufragan.

Hay victorias pírricas, pero también derrotas pírricas e incluso empates pírricos.

Tengo músculos de payaso






PRIMER ESCRITOR QUE VISITA LA ESCUELA FRANCESA DE LA HABANA

PRIMER ESCRITOR QUE VISITA LA ESCUELA FRANCESA DE LA HABANA
los pequeños de CP examinan mis libros La canción del castillo de arena y La bruja Pelandruja está malucha

El 17 de febrero pasado visité la Escuela Francesa de La Habana. Es quizás uno de los más pequeños establecimientos educativos franceses en el extranjero, pues solo hay un grupo por cada nivel de enseñanza primaria y los estudiantes secundarios siguen básicamente “cursos a distancia”. No obstante, la escuela francesa de la capital cubana tienen creciente demanda y prevé la próxima construcción de un nuevo edificio y la ampliación de oferta educativa.

Apenas entrar me sentí en un colegio francés: los juegos instados en el patio, los muebles, los mapas y dibujos en las pareces, el aspecto general de la biblioteca... todo era idéntico a las numerosas escuelas que he visitado en Francia. Pero los grandes árboles que sombreaban el patio y el propio sol así mantenido a distancia, el cielo azul, los olores... todo ratificaba que me hallaba bien en Cuba.

La bibliotecaria, los maestros y el director me recibieron con entusiasmo y, para mi sorpresa, me revelaron que yo era el primer escritor que visitaba la escuela. Sé que soy el único escritor infantil cubano que ha publicado varios libros en Francia, pero contaba con que alguno de los numerosos franceses que aman y vistan Cuba fueran escritores para chicos y se hubiesen dado un salto a un colegio donde niños franceses y de otras muchas nacionalidades (varios con un progenitor cubano y el otro extranjero) estudian en la lengua de Molière (o Perrault, Julio Verne, Pierre Gripari... para aludir a autores consagrados por la infancia).

Incluso pude esperar que en país donde la literatura infantil fue casi inaugurada por el gran José Marti (para no hablar de grandes autores contemporáneos como Dora Alonso, Onelio Jorge Cardoso o David Chericián) algún colega, incluso no traducido al francés, hubiese presentado allí alguna obra.

El caso es que me sentí más escritor francés y cubano que nunca. Bajo el criollísimo sombrero de yarey siempre es posible llevar también la famosa boina francesa... aunque lo cierto es que he publicado más libros (siete) en Francia que en Cuba (cinco), y eso que cuando abandoné mi país natal a los 34 años ya tenía muy definida mi carrera literaria. De hecho, ingresé en la cultura francesa mucho antes que en su territorio (1994) y actualmente leo, pienso y sueño habitualmente en francés; aunque sigo escribiendo la mayoría de mis textos en español... y no solo los que hablan de Cuba.

De estas y otras cosas, relacionadas con mi trabajo de escritor e ilustrador, y con mi vida un tanto nómada, hablé el 17 de febrero pasado con unos encantados y sobre todo encantadores niños de la École Française de La Habana. Solo pude dejarlos tras prometerles volver con mis nuevos libros (por ejemplo ese Petit Chat Noir a peur du soir que ya estaba circulando en Francia y que yo solo descubriría a mi regreso, una semana más tarde). También prometí, a los chicos y a sus educadores, consagrarles más tiempo la próxima vez; un taller de escritura, tal vez.

Mientras tanto, ojalá que algún otro escritor cubano publique en Francia o que algún escritor francés sea traducido en Cuba, o cualquier otra variante permita un mayor acercamiento entre ambos países a través de sus respectivas literaturas y lenguas. Al fin y al cabo, Francia y Cuba ya se encontraron en “La Edad de Oro” el gran clásico para niños de José Martí: en esa obra insigne no solo figuran dos cuentos traducidos del francés Edouard de Laboulaye, sino numerosas ilustraciones de otro galo, célebre en el siglo XIX: Adrien Marie... quien inspiró algunas de las bellas páginas escritas por el cubano para su revista (pero esto es tema para otro momento).