LIBROS CON PAGINA PROPIA

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Ilustración de Francisco Meléndez para "Los cuentos del mago y el mago del cuento"

mi otro blog en castellano

cuentosdelmagodelcuento.blogspot.com


es mi segunda página web en castellano. Los cuentos del mago y el mago del cuento es el primer libro que publiqué en España (en 1995) y marca una etapa completamente nueva de mi trabajo literario que comenzó en 1987 con la redacción del cuento "El paraguas amarillo", incluido desde la versión brasileña de 1991 de este libro... que sirvió de caldo de cultivo a algunos de mis mejores libros e incluye un pequeño ensayito sobre mi concepto de literatura infantil. Quedan ustedes cordialmente invitados...

pour mes amis français, j'ai créé une autre page
http://auteurjeunessedecuba.blogspot.com/

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21/11/16

Tres Gatitos y yo en la ciudad natal de Balzac



Invitado a firmar ejemplares de mis tres libros franceses de 2016, viajé a Tours el 19 de noviembre. Pese a vivir en París, a solo dos horas de tren, nunca había estado en esta ciudad a orillas del Loira, cuyos orígenes se pierden en la prehistoria francesa (es decir en los tiempos de los galos, que no tenían escritura y por tanto carecían de Historia).




El editor francés de la serie Gatito, Hongfei-Cultures ha publicado este año, con un bien calculado ritmo sendas versiones de Gatito y el balón (marzo), Gatito y las vacaciones (junio) y Gatito y la nieve (octubre. Las ilustraciones (de Constanze von Kitzing) y el diseño son los mismos de los utilizados por el grupo Kalandraka, entre 2012 y 2015, en sus versiones originales en gallego, castellano, catalán, euskera, portugués y otras lenguas. Los textos franceses no son propiamente traducciones puesto que los escribí directamente en francés, antes de firmar contrato con mis viejos amigos de Kalandraka.


Hace aproximadamente un mes estuve en el Festival del Libro de Mouans-Sartoux, cerca de Cannes, para mi primer encuentro con los lectores franceses de esta serie de álbumes. Esta vez el viaje fue mucho más breve y rápido, y para participar en el amplio programa de visitas de escritores de la librería La Boîte à Livres. El programa de noviembre lo descubrí en la puerta principal, en la vitrina de best-sellers y en la cafetería… donde entre otras cosas se puede consumir el Té de los Escritores (Le Thé des écrivains). Pero el anuncio específico de mi sesión de dedicatorias estaba, como es lógico, en la colorida vitrina de los libros infantiles.


Todos los escritores para adultos estaban identificados por su foto, pero los autores para niños no tenemos rostro: nuestros jóvenes lectores suelen interesarse más en el aspecto de nuestros personajes… y estoy consciente de que Gatito es mucho más simpático que yo.













La Boîte à Livres (literalmente La Caja de Libros... aunque en francés "boite" también significa tienda, empresa y hasta centro nocturno) es probablemente la mayor de Tours (una ciudad bastante intelectual). Se halla en la misma calle, en la misma acera, pero dos cuadras más arriba del sitio ocupado por la casa natal de Honoré de Balzac (destruida durante la guerra, como todo el barrio), admirado novelista que en más de una de sus obras refleja la atmósfera que aún se reconoce en las zonas preservadas de la ciudad vieja. 

Por la calle Nacional circula una línea de tranvía, y se encuentra a pocos metros del río Loira, con sus puentes y espacios recreativos. Repleta de comercios, la calle estaba superanimada y en la librería había mucha gente. Firmé varios ejemplares de cada uno de mis tres recientes álbumes. Otro de mis libros estaba en el espacio infantil y juvenil situado en la segunda planta, donde también está la cafetería, pero como forma parte del cofrecillo Les Belles histoires des tout-petits, que incluye otros cuatro libros, nadie se dio cuenta.





La firma era a las tres de la tarde y yo llegué a la estación de trenes a la una y media. Dispuse de muy poco tiempo para hacer un rápido recorrido del centro. 

















Lo primero que llamó mi atención fue el altísimo plátano de la placita Da Vinci, frente a la estación. Los plátanos (Platanus hybrida, árbol que nada tiene que ver con los plátanos que comemos) suelen ser muy corpulentos, pero nunca había visto ninguno que culminara la mitad de alto. 















Fue al desviarme para fotografiarlo que descubrí la Oficina de Turismo donde conseguí un mapa y la lista de principales monumentos. De ellos solo pude ver (a la carrera) la catedral Saint-Gatien, el castillo y, cuando terminé mis firmas y ya había caído la temprana noche otoñal, algo del Viejo Tours. Razón de más para volver algún día a la entrañable ciudad de Honoré de Balzac (otras de sus celebridades son el intendente real Fouquet y la regia cortesana Louise de La Vallière, que la mayoría de la gente conoce por su presencia en novelas de Dumas). 




Mi editor, Hongfei-Cultures radica en Amboise,
una localidad cercana, así que no dudo que volveré más temprano que tarde.



Como empecé por la imponente catedral y el (modesto) castillo de Tours que se levanta a pocos pasos de ella, no tardé en llegar al Loira (no muy ancho en ese sitio) y que corría poco caudaloso. 














Un cartel de circulación me advirtió la proximidad de la biblioteca y abandonando la idea de ir hasta la librería por la calle peatonal que me habían recomendado, pude cumplir con la regla que me he impuesto de visitar, siempre que me sea posible, al menos una biblioteca de las ciudades por donde paso.

 

Situada en el la zona central de Tours, destruida durante la Segunda Guerra Mundial (en este caso no por los bombardeos británico-norteamericanos durante la liberación del ocupante nazi, sino por los alemán cuando invadieron Francia en 1940), la Biblioteca Municipal es un ejemplo de ese estilo severo (próximo a la arquitectura estalinista) que se utilizó mucho en la posguerra (comenzada en mayo de 1954 solo se concluyó en 1957). 

Al margen de su aspecto exterior se trata de una moderna mediateca con una amplia y luminosa sala infantil y juvenil en la cual se hayan dos de mis diez libros franceses (estaban en préstamo, pero los localicé en el catálogo numerizado): el más antiguo es Cuba destination trésor versión francesa de Mi tesoro te espera en Cuba (París, 2000) aparecida dos años antes de su primera edición en castellano (Sudamericana, Buenos Aires) y ocho antes de la versión actualmente disponible: Edelvives, Zaragoza). Mi segundo libro francés está agotado desde 2006, y solo se encuentra en bibliotecas, pero no sabía que Petit Chat et le ballon ya estaba en bibliotecas.


El estante de libros en lenguas extranjeras tenía una mayoría de títulos en inglés, como de costumbre. Aunque el castellano es la segunda lengua extranjera estudiada y seguramente hablada en Francia, en las bibliotecas públicas suele haber menos libros infantiles en nuestra lengua que en lenguas más exóticas como el árabe o incluso el chino, simplemente porque los emigrantes de países que las hablan son más numerosos. 

La principal razón de la escasez de libros infantiles en castellano es que la enseñanza de nuestro idioma empieza mayoritariamente en secundaria y no es tan fácil encontrar libros suficientemente sencillos desde el punto de vista lingüístico, pero con la complejidad necesaria para captar el interés los adolescentes. Pero pienso que otra razón de peso es que los profesores de español (de lenguas extranjeras en general) prefieren los manuales a la lectura de obras literarias en la lengua que enseñan. A menudo encuentro en las bibliotecas álbumes bastante antiguos, pero la selección varía en función del nivel de información de las/los bibliotecarias/os.

Solo me quedaban diez minutos para ir de la biblioteca a la librería. Había mucha gente dentro, tanto en la planta baja como en la alta, donde están la sección infantil y juvenil, la de libros prácticos y la cafetería. Me estaban esperando y una buena cantidad de ejemplares de mis últimos tres libros me esperaban en la mesa de firmas. Me sirvieron un té y empecé a hacer dedicatorias. Vi sobre todo señoras (mamás y abuelas), alguna pareja y varios niños que, incluso cuando tenían más de 5 años se detenían a mirarme dibujar. 


Normalmente son los ilustradores los que dibujan dedicatorias. Pero en ausencia de mi ilustradora, y como en fin de cuenta yo también he ilustrado libros, me permito hacer mi versión de Gatito –lo más parecido posible al de Constanze- para acompañar las clásicas palabras bajo el nombre del destinatario.

Tres horas después probé el famoso Té de los escritores y una deliciosa tarta de naranja casera en la coqueta cafetería y di fin a las firmas. 










EN MI BREVE RECORRIDO POR TOURS descubrí que el escudo de esta ciudad es muy parecido al de La Habana


                           

                              


En esta vieja casa radicaba el artesano que proporcionó a Juana de Arco recibió su armadura en 1429




Lamenté no  sentarme a tomar algo en este delicioso bar-restaurante 

de nombre monacal
Les Blancs Manteaux 




Ya era de noche, pero  aun así di una vuelta por el Viejo Tours, que se extendía a solo un par de cuadras de la calle Nacional. La Calle del Comercio es la vía ideal para adentrarse en esa parte de la ciudad, de callejuelas a veces en semi-círculo. Para mi alegría es la calle de las librerías especializadas en historietas.

A pesar de tener el tiempo contado, me detuve en una cuya vidriera (o escaparate, como dicen los españoles) mostraba varios Tintín apócrifos.


Una prueba del sentido del humor tourense: esta camiseta (en la vitrina de un negocio que las "coustomiza" a gusto de cada cual) se lee:

PAPÁ NOEL TE MIENTE:
LOS PADRES NO EXISTEN


Mi tren salía a las 7:47 con una breve escala técnica en las afueras, pero ya estaba en mi casa a las 10 de la noche

... RECUPERANDO FUERZAS PARA LA PRÓXIMA JORNADA DE FIRMAS, QUE SERÁ DENTRO DE DOS SEMANAS EN EL SALON DEL LIBRO Y LA PRENSA INFANTIL Y JUVENIL DE MONTREUIL, el más importante de Francia y el segundo mayor de Europa.
                                                                                                              ...DARÉ NOTICIAS
   


la primera máquina que utilicé: sala Juvenil de la Biblioteca Marti. Santa Clara, Cuba (foto de 1993

Comencé a escribir a mano, claro. Primero con lápiz (usaba los de dibujo, de mina muy dura, para no tener que estar sacando punta continuamente; así comencé a gastarme la vista y a los 15 años ya usaba gafas -"espejuelos" decimos en Cuba- de aumento). Luego pasé a los por entonces escasos bolígrafos. Cuando a mediados de los años 1970 quise comenzar a compartir mis escritos con los colegas de taller de escritura o presentarlos a premios literarios, comencé por acudir a alguna colega o amiga mecanógrafa. Una bibliotecaria de Sala Juvenil de la Biblioteca Provincial de Santa Clara tecleó mi primera novela (que ilustré... a mano, claro) y mandé al Premio UNEAC 1977. Pero mis obras eran largas y ella tenía mucho trabajo. Así comencé a teclear yo mismo en la Underwood de la foto: una máquina prehistórica, pero muy bien cuidada y de tipos redondos.
Fue al año siguiente que un amigo mexicano que partía de vacaciones, me dejó su moderna máquina portátil. En ella aprendí a teclear según las reglas del arte y mecanografié mi segunda novela, por primera vez de la primera a la última letra.
De mis máquinas posteriores no guardé ni el recuerdo de una foto, y tampoco de la máquina electrónica que utilicé durante mi estancia en Brasil '1989-1991) ni de mi primer ordenador, un Compaq portable que me acompañó 8 años. Pero esta ya es otra historia, porque en él comencé a escribir directamente sobre un teclado; abandonando para siempre la versión manuscrita previa y el enojoso mecanografiado ulterior
Lo dicho; esa es otra historia.

LA QUINTAESENCIA DE LA PACOTILLA

(Ideas que andan por ahí revoloteando y se le enredan a uno en el pelo)


Yo si no sueño, me aburro de noche. Solo duermo porque sé que voy a soñar mucho. Y cuando acabo un sueño me despierto. Yo duermo para soñar.

Algunos proyectos que fracasan faltos de medios, y es una pena. Hay proyectos que fracasan faltos de fines, y es una suerte.


Andersen escogió contar la historia de un pequeño cisne
abandonado entre patos. Pero ¿cuál es la otra mitad de la historia? La madre cisne, ¿era una joven alocada que abandonó a su hijo? ¿o murió en el “parto” de aquel huevo? ¿O acaso sacrificó abnegadamente su vida por salvar la de su hijo, como la mamá de Harry Potter? Y si se trata de un error en el hospital materno, ¿qué ocurrió con el Cisnecito Feo...?

“Lo mío es un árbol geniológico”, dijo el Genio

Dios cró al hombre... y murió de parto.

Dios castigó tan duramente al hombre constructor de la torre de Babel, que le quitó las ganas de conquistar el cielo. Desde entonces no hacemos más que buscar el infierno. ¿Por qué ese brutal castigo? ¿Amenazaba el hombre de entonces la paz del cielo o simplemente Dios tuvo miedo a compartir su poder? ¿Quién es entonces el culpable de la maldad del hombre?

No tengo nada contra la desmitificación, salvo cuando el
desmitificador tiene menos talento que el autor del mito… y es,
desgraciadamente, lo que ocurre más a menudo.

Mientras más aislados, solitarios e individualistas más necesitamos de hábitos gregarios: compartir los mismos eventos deportivos, los mismos programas de tv, las mismas ropas… Las marcas son nuestra nueva tribu. Ya no podemos abarcar la comunidad a la que pertenecemos entr el resplandor de la hoguera, ahora la tribu la delimita la comunidad de consumo. Dentro de la enorme diversidad de la web, nos unifican los portales compartidos. La tele le gana al libro porque menos ubicuo, y el best seller sustituye a la obra original por lo mismo.

{ El vecino siempre tiene la barba más larga y menos quijada}

Era tan bello aquel texto, que había que ponerse de pie para leerlo

Todo el mundo puede apreciar el brillo del diamante, pero pocos y sabios son los que se regocijan con los íntimos destellos del carbón.

El hombre ha buscado –otrora más intensamente- el Paraíso
terrenal. Incluso la búsqueda de vida extraterrestre va, en el fondo, en la misma dirección. Un día los hombres de ciencia nos dirán lo que no hemos querido saber: el Paraíso estaba aquí mismo, en la época en que el Hombre aún carecía de fuerzas para destruir a sus semejantes y a su medio. Ese Paraíso lo hemos convertido en Infierno: un infierno con espacios o momentos de Purgatorio.

Los peces no mueren, naufragan.

Hay victorias pírricas, pero también derrotas pírricas e incluso empates pírricos.

Tengo músculos de payaso






PRIMER ESCRITOR QUE VISITA LA ESCUELA FRANCESA DE LA HABANA

PRIMER ESCRITOR QUE VISITA LA ESCUELA FRANCESA DE LA HABANA
los pequeños de CP examinan mis libros La canción del castillo de arena y La bruja Pelandruja está malucha

El 17 de febrero pasado visité la Escuela Francesa de La Habana. Es quizás uno de los más pequeños establecimientos educativos franceses en el extranjero, pues solo hay un grupo por cada nivel de enseñanza primaria y los estudiantes secundarios siguen básicamente “cursos a distancia”. No obstante, la escuela francesa de la capital cubana tienen creciente demanda y prevé la próxima construcción de un nuevo edificio y la ampliación de oferta educativa.

Apenas entrar me sentí en un colegio francés: los juegos instados en el patio, los muebles, los mapas y dibujos en las pareces, el aspecto general de la biblioteca... todo era idéntico a las numerosas escuelas que he visitado en Francia. Pero los grandes árboles que sombreaban el patio y el propio sol así mantenido a distancia, el cielo azul, los olores... todo ratificaba que me hallaba bien en Cuba.

La bibliotecaria, los maestros y el director me recibieron con entusiasmo y, para mi sorpresa, me revelaron que yo era el primer escritor que visitaba la escuela. Sé que soy el único escritor infantil cubano que ha publicado varios libros en Francia, pero contaba con que alguno de los numerosos franceses que aman y vistan Cuba fueran escritores para chicos y se hubiesen dado un salto a un colegio donde niños franceses y de otras muchas nacionalidades (varios con un progenitor cubano y el otro extranjero) estudian en la lengua de Molière (o Perrault, Julio Verne, Pierre Gripari... para aludir a autores consagrados por la infancia).

Incluso pude esperar que en país donde la literatura infantil fue casi inaugurada por el gran José Marti (para no hablar de grandes autores contemporáneos como Dora Alonso, Onelio Jorge Cardoso o David Chericián) algún colega, incluso no traducido al francés, hubiese presentado allí alguna obra.

El caso es que me sentí más escritor francés y cubano que nunca. Bajo el criollísimo sombrero de yarey siempre es posible llevar también la famosa boina francesa... aunque lo cierto es que he publicado más libros (siete) en Francia que en Cuba (cinco), y eso que cuando abandoné mi país natal a los 34 años ya tenía muy definida mi carrera literaria. De hecho, ingresé en la cultura francesa mucho antes que en su territorio (1994) y actualmente leo, pienso y sueño habitualmente en francés; aunque sigo escribiendo la mayoría de mis textos en español... y no solo los que hablan de Cuba.

De estas y otras cosas, relacionadas con mi trabajo de escritor e ilustrador, y con mi vida un tanto nómada, hablé el 17 de febrero pasado con unos encantados y sobre todo encantadores niños de la École Française de La Habana. Solo pude dejarlos tras prometerles volver con mis nuevos libros (por ejemplo ese Petit Chat Noir a peur du soir que ya estaba circulando en Francia y que yo solo descubriría a mi regreso, una semana más tarde). También prometí, a los chicos y a sus educadores, consagrarles más tiempo la próxima vez; un taller de escritura, tal vez.

Mientras tanto, ojalá que algún otro escritor cubano publique en Francia o que algún escritor francés sea traducido en Cuba, o cualquier otra variante permita un mayor acercamiento entre ambos países a través de sus respectivas literaturas y lenguas. Al fin y al cabo, Francia y Cuba ya se encontraron en “La Edad de Oro” el gran clásico para niños de José Martí: en esa obra insigne no solo figuran dos cuentos traducidos del francés Edouard de Laboulaye, sino numerosas ilustraciones de otro galo, célebre en el siglo XIX: Adrien Marie... quien inspiró algunas de las bellas páginas escritas por el cubano para su revista (pero esto es tema para otro momento).