LIBROS CON PAGINA PROPIA

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Ilustración de Francisco Meléndez para "Los cuentos del mago y el mago del cuento"

mi otro blog en castellano

cuentosdelmagodelcuento.blogspot.com


es mi segunda página web en castellano. Los cuentos del mago y el mago del cuento es el primer libro que publiqué en España (en 1995) y marca una etapa completamente nueva de mi trabajo literario que comenzó en 1987 con la redacción del cuento "El paraguas amarillo", incluido desde la versión brasileña de 1991 de este libro... que sirvió de caldo de cultivo a algunos de mis mejores libros e incluye un pequeño ensayito sobre mi concepto de literatura infantil. Quedan ustedes cordialmente invitados...

pour mes amis français, j'ai créé une autre page
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19/6/13

Feria del libro de Madrid: en un contexto de crisis, los libros resisten



Este año llegué a la Feria del Libro de Madrid el día de su inauguración. El año pasado llegué al cierre y en 1997, fecha de mi otra –lejana– participación, me tocó a mediados; así que voy completando una imagen del popular evento literario del Parque Retiro.


Como las editoriales y librerías proponen esencialmente novedades, solo me senté a dedicar ejemplares en la caseta de Kalandraka, que publicó en 2012 mis libros “El paraguas amarillo” (en su colección faro, Cuentos para soñar) y los dos primeros títulos de mi serie para pre-lectores : “Gatito y el balón” y “Gatito y la nieve”, preciosamente ilustrados por la artista alemana Constanze von Kitzing.

En el aeropuerto me esperaba Belén Sáez, gerente de Kalandraka - Madrid, y como todavía había que dar algunos toques finales antes de la inminente apertura de la feria, nos dirigimos directamente al Parque Retiro.


En la caseta 172 ya estaba  David Gómez, comercial de Kalandraka en la región capital y adyacentes, terminando la decoración, donde destacaban  el sello “Premio a la Mejor Labor Editorial 2012” y dos personajes de Sergio Lioni, correspondientes a uno de los best sellers de esta casa editora oriunda de Galicia y hoy implantada en todo el territorio español, así como en Portugal e Italia.


Apenas levantada la cortina, comenzaron a acercarse las personas que ya deambulaban por la alameda del Parque Retiro en cuyas márgenes se alinean cada año las casetas. Durante la feria, el céntrico parque madrileño no pierde su condición de pulmón de la capital, pista de patinadores, ciclistas y adeptos del footing, y zona de paseo de abuelitos, bebés y perritos. Pero la alameda  con cerca de 400 casetas les queda vedada sábado y domingo, pues la compacta masa de visitantes no les deja espacio libre.

El primer día de la feria, y los viernes en general, son de menor afluencia. Ese 31 de mayo, sin embargo, resultó bastante concurrido, quizás porque la reina de España, doña Sofía (la más popular figura de la realeza peninsular) fue quien realizó la habitual ronda de apertura.  Un funcionario de la Casa Real nos informó que por ser Premio Nacional de Edición 2012, Kalandraka había sido incluida en el protocolo inaugural.


Doña Sofía llegó a eso de mediodía y me correspondió ser el primero en darle la mano y los buenos días, pero enseguida me replegué, dejando el diálogo, como correspondía, a los representantes oficiales de Kalandraka. La reina recibió algunos obsequios de la editorial (novedades sobre las temáticas que se sabe interesan a la augusta visitante) y compró otros tantos, en particular de poesía (Kalandraka posee un importante fondo del maltratado género, con el aliciente de presentarlos espléndidamente ilustrados y encuadernados). 


“Nuestros libros son para niños de 1 a 80 años, bromeó Belén Sáez”. “¿Solamente?”, sonrió doña Sofía: “¿Y los mayores de 80 no tienen derecho?”.


Todo el sábado, mañana y tarde, estuve firmando ejemplares de mis tres álbumes disponibles (“Pájaros en la cabeza”, mi primer Kalandraka,  está actualmente indisponible). La mejor acogida fue dispensada a los dos de la serie Gatito, sobre todo a “Gatito y la nieve”… y eso que Madrid inauguró junio con aires bastante veraniegos.
Niños pequeños, mayorcitos y hasta algún que otro adulto partió con su “Gatito”.


Aunque no soy el ilustrador, y no puedo ni remotamente competir con las magníficas ilustraciones de Constanze Kitzing, no pude resistir a la tentación de acompañar mis dedicatorias con una caricatura del héroe homónimo. Es algo que siempre gusta a los lectores-propietarios y que remite a mi pequeña carrera de ilustrador (cinco libros en tres lenguas) y al dibujo como recurso de seducción de las Musas, a que recurro cuando una historia se me entrega muy lentamente.

Sábado y domingo fueron días intensísimos: público numeroso y entusiasta que puso las ventas muy por encima de las de los primeros días de la edición 2011. Editores y libreros bajaron la cortina del fin de semana con mucho optimismo, y cuando me marché, una semana después, la tendencia a la alza se mantenía.

Reviviendo mi pasión de infancia por el modelado, elaboré una figura en arcilla que dejé en la caseta como mascota de la serie Gatito



lleno completo el fin de semana
La de Kalandraka es siempre una de las casetas más visitadas. Así lo merecen la competencia y simpatía de los encargados, que no dudan en completar una información, contar un cuento, cantar una tonada o recitar una rima (el folclor gallego y en general de España alimenta muchos de sus álbumes) e incluso decir francamente: “Eso que usted busca no lo tenemos nosotros, pregunte en la editorial Tal o en la librería MásCual” .


Parafraseando a la famosa película brasileña: “Bar Kalandraka, el último que cierra”

Kalandraka no tiene autores superventas de esos que se hacen famosos una temporada gracias a un best-seller  o a sus cualidades histriónicas en la tele, pero la calidad de sus libros le asegura una clientela alerta, fiel y entusiasta. Cada día, ante la pausa del mediodía o al cierre de jornada, cuando ya las otras casetas han bajado la cortina, todavía queda público en la caseta 172. No en vano Kalandraka ha ganado numerosos premios (al Nacional de Edición 2012 que ya mencioné antes, se sumó en la primera semana del evento el tercer premio de libro informativos que otorga la propia Feria).

En los momentos que me dejó libre el abundante público del sábado pude departir con otros autores (la chilena María José Ferrada y el africano  Boniface Ofogo, por ejemplo) y colaboradores de Kalandraka.


También pasaron algunos amigos que hallaron mi nombre en el programa o lo escucharon por megafonía  y hasta con un agente literario con el cual entré en contacto hace meses vía Facebook o LinkedIn.
 
Con José Luis Gutiérrez, de la agencia literaria GU-RU


Sábado y domingo fueron días intensísimos: público numeroso y entusiasta que puso las ventas muy por encima de las de los primeros días de la feria 2011. Editores y libreros bajaron la cortina del fin de semana con mucho optimismo, y cuando me marché, una semana después, la tendencia a la alza se mantenía.

Yo he visto pocos monumentos consagrados al libro. Este rinde homenaje Enrique Tierno Galván por su papel decisivo en la fundación de la Feria del Libro de Madrid, que ya cuenta 72 primaveras.

Todo escritor es un voraz lector. Una vez cumplidas mis sesiones de firma de ejemplares, me asomé a numerosas caseta: curioseando entre novedades y títulos de fondo, hasta terminar comprando una buena docena. 

Entre los libros de Kalandraka que me gustaron está “De dónde vienen las cigüeñas”. (textos de Beatriz Osés e ilustraciones de Miguel Angel Díez. Premio Lazarillo 2006). Botón de muestra:

Cuando sonó el timbre de la casa, la cigüeña se acercó a la puerta principal hecha un manojo de nervios… Llevaba varios meses esperando aquella visita. Tragó saliva y notó cómo se le aceleraba el pulso. 
Al abrir la puerta, descubrió a un desconocido que llevaba una cesta en las manos. 
La cigüeña miró enternecida en su interior… El señor venía de París.

Algunos libros de Kalandraka que me gustaron

Hasta los baños (aseos, como dicen los españoles) distinguen simplemente entre “lectoras” y “lectores”), nada de “damas y caballeros” o “señoras y señores”


Entre otras sorpresas, me encontré con Amado del Pino, un compatriota que no veía hace como 20 años. Se encontraba en la caseta de Verbum, presentando un ensayo sobre el  eminente dramaturgo, narrador y poeta cubano Virgilio Piñera.


Ya al margen de la Feria, pero no lejos de ella, me encontré a otro cubano, este venido especialmente de la isla para presentar su último libro en el célebre Círculo de Bellas Artes. Reynaldo González presentaba “Insolencias del barroco”, ensayos sobre pintura que edita la recién creada editorial Cumbres.


Sin relación con la Feria, pero siempre a propósito de libros, el martes 4 de junio me fui al otro lado del Manzanares para asistir a la entrega de los premios de la editorial Edelvives; acto que revistió la original forma de un concierto de premiación.  Fue el rockero Macado el encargado de presentar a los autores y entregarles los trofeos, entre canción y canción, y fragmentos de las obras premiadas que leía un profesional desde el escenario mientras dos pantallas se repartían las imágenes tomadas de los libros premiados o libremente inspiradas por éstos.  

Los escritores Paloma Sánchez Ibarzábal, Elvira Menéndez, Joel Franz Rosell y Marinella Terzi con el galardonado Ricardo Gómez

Los galardones fueron para Ignacio Sanz por “El hombre que abrazaba los árboles” (premio Ala Delta de narrativa Infantil), Ricardo Gómez  por “Juegos inocentes juegos” (premio Alandar de narrativa juvenil) y el dúo compuesto por la escritora checa Lucie Müllerová y la ilustradora italiana Serenella Quarello por “El barco volante” (premio de Album Ilustrado). Las dos primeras obras, ya impresas, nos fueron obsequiadas a la salida de la sala de espectáculos, pero para tener el premio de álbum ilustrado habrá todavía que esperar algunos meses.

Macaco es un grupo de rock profesional y comprometido y puso un ambiente muy especial en la fiesta, a la que acudieron unas 800 personas. El lema de la edición 2013 de los premios Edelvives: “Suenan libros” ostentaba una grafía que trasmite, en mensaje subliminar, “Sueñan libros”.


la primera máquina que utilicé: sala Juvenil de la Biblioteca Marti. Santa Clara, Cuba (foto de 1993

Comencé a escribir a mano, claro. Primero con lápiz (usaba los de dibujo, de mina muy dura, para no tener que estar sacando punta continuamente; así comencé a gastarme la vista y a los 15 años ya usaba gafas -"espejuelos" decimos en Cuba- de aumento). Luego pasé a los por entonces escasos bolígrafos. Cuando a mediados de los años 1970 quise comenzar a compartir mis escritos con los colegas de taller de escritura o presentarlos a premios literarios, comencé por acudir a alguna colega o amiga mecanógrafa. Una bibliotecaria de Sala Juvenil de la Biblioteca Provincial de Santa Clara tecleó mi primera novela (que ilustré... a mano, claro) y mandé al Premio UNEAC 1977. Pero mis obras eran largas y ella tenía mucho trabajo. Así comencé a teclear yo mismo en la Underwood de la foto: una máquina prehistórica, pero muy bien cuidada y de tipos redondos.
Fue al año siguiente que un amigo mexicano que partía de vacaciones, me dejó su moderna máquina portátil. En ella aprendí a teclear según las reglas del arte y mecanografié mi segunda novela, por primera vez de la primera a la última letra.
De mis máquinas posteriores no guardé ni el recuerdo de una foto, y tampoco de la máquina electrónica que utilicé durante mi estancia en Brasil '1989-1991) ni de mi primer ordenador, un Compaq portable que me acompañó 8 años. Pero esta ya es otra historia, porque en él comencé a escribir directamente sobre un teclado; abandonando para siempre la versión manuscrita previa y el enojoso mecanografiado ulterior
Lo dicho; esa es otra historia.

LA QUINTAESENCIA DE LA PACOTILLA

(Ideas que andan por ahí revoloteando y se le enredan a uno en el pelo)


Yo si no sueño, me aburro de noche. Solo duermo porque sé que voy a soñar mucho. Y cuando acabo un sueño me despierto. Yo duermo para soñar.

Algunos proyectos que fracasan faltos de medios, y es una pena. Hay proyectos que fracasan faltos de fines, y es una suerte.


Andersen escogió contar la historia de un pequeño cisne
abandonado entre patos. Pero ¿cuál es la otra mitad de la historia? La madre cisne, ¿era una joven alocada que abandonó a su hijo? ¿o murió en el “parto” de aquel huevo? ¿O acaso sacrificó abnegadamente su vida por salvar la de su hijo, como la mamá de Harry Potter? Y si se trata de un error en el hospital materno, ¿qué ocurrió con el Cisnecito Feo...?

“Lo mío es un árbol geniológico”, dijo el Genio

Dios cró al hombre... y murió de parto.

Dios castigó tan duramente al hombre constructor de la torre de Babel, que le quitó las ganas de conquistar el cielo. Desde entonces no hacemos más que buscar el infierno. ¿Por qué ese brutal castigo? ¿Amenazaba el hombre de entonces la paz del cielo o simplemente Dios tuvo miedo a compartir su poder? ¿Quién es entonces el culpable de la maldad del hombre?

No tengo nada contra la desmitificación, salvo cuando el
desmitificador tiene menos talento que el autor del mito… y es,
desgraciadamente, lo que ocurre más a menudo.

Mientras más aislados, solitarios e individualistas más necesitamos de hábitos gregarios: compartir los mismos eventos deportivos, los mismos programas de tv, las mismas ropas… Las marcas son nuestra nueva tribu. Ya no podemos abarcar la comunidad a la que pertenecemos entr el resplandor de la hoguera, ahora la tribu la delimita la comunidad de consumo. Dentro de la enorme diversidad de la web, nos unifican los portales compartidos. La tele le gana al libro porque menos ubicuo, y el best seller sustituye a la obra original por lo mismo.

{ El vecino siempre tiene la barba más larga y menos quijada}

Era tan bello aquel texto, que había que ponerse de pie para leerlo

Todo el mundo puede apreciar el brillo del diamante, pero pocos y sabios son los que se regocijan con los íntimos destellos del carbón.

El hombre ha buscado –otrora más intensamente- el Paraíso
terrenal. Incluso la búsqueda de vida extraterrestre va, en el fondo, en la misma dirección. Un día los hombres de ciencia nos dirán lo que no hemos querido saber: el Paraíso estaba aquí mismo, en la época en que el Hombre aún carecía de fuerzas para destruir a sus semejantes y a su medio. Ese Paraíso lo hemos convertido en Infierno: un infierno con espacios o momentos de Purgatorio.

Los peces no mueren, naufragan.

Hay victorias pírricas, pero también derrotas pírricas e incluso empates pírricos.

Tengo músculos de payaso






PRIMER ESCRITOR QUE VISITA LA ESCUELA FRANCESA DE LA HABANA

PRIMER ESCRITOR QUE VISITA LA ESCUELA FRANCESA DE LA HABANA
los pequeños de CP examinan mis libros La canción del castillo de arena y La bruja Pelandruja está malucha

El 17 de febrero pasado visité la Escuela Francesa de La Habana. Es quizás uno de los más pequeños establecimientos educativos franceses en el extranjero, pues solo hay un grupo por cada nivel de enseñanza primaria y los estudiantes secundarios siguen básicamente “cursos a distancia”. No obstante, la escuela francesa de la capital cubana tienen creciente demanda y prevé la próxima construcción de un nuevo edificio y la ampliación de oferta educativa.

Apenas entrar me sentí en un colegio francés: los juegos instados en el patio, los muebles, los mapas y dibujos en las pareces, el aspecto general de la biblioteca... todo era idéntico a las numerosas escuelas que he visitado en Francia. Pero los grandes árboles que sombreaban el patio y el propio sol así mantenido a distancia, el cielo azul, los olores... todo ratificaba que me hallaba bien en Cuba.

La bibliotecaria, los maestros y el director me recibieron con entusiasmo y, para mi sorpresa, me revelaron que yo era el primer escritor que visitaba la escuela. Sé que soy el único escritor infantil cubano que ha publicado varios libros en Francia, pero contaba con que alguno de los numerosos franceses que aman y vistan Cuba fueran escritores para chicos y se hubiesen dado un salto a un colegio donde niños franceses y de otras muchas nacionalidades (varios con un progenitor cubano y el otro extranjero) estudian en la lengua de Molière (o Perrault, Julio Verne, Pierre Gripari... para aludir a autores consagrados por la infancia).

Incluso pude esperar que en país donde la literatura infantil fue casi inaugurada por el gran José Marti (para no hablar de grandes autores contemporáneos como Dora Alonso, Onelio Jorge Cardoso o David Chericián) algún colega, incluso no traducido al francés, hubiese presentado allí alguna obra.

El caso es que me sentí más escritor francés y cubano que nunca. Bajo el criollísimo sombrero de yarey siempre es posible llevar también la famosa boina francesa... aunque lo cierto es que he publicado más libros (siete) en Francia que en Cuba (cinco), y eso que cuando abandoné mi país natal a los 34 años ya tenía muy definida mi carrera literaria. De hecho, ingresé en la cultura francesa mucho antes que en su territorio (1994) y actualmente leo, pienso y sueño habitualmente en francés; aunque sigo escribiendo la mayoría de mis textos en español... y no solo los que hablan de Cuba.

De estas y otras cosas, relacionadas con mi trabajo de escritor e ilustrador, y con mi vida un tanto nómada, hablé el 17 de febrero pasado con unos encantados y sobre todo encantadores niños de la École Française de La Habana. Solo pude dejarlos tras prometerles volver con mis nuevos libros (por ejemplo ese Petit Chat Noir a peur du soir que ya estaba circulando en Francia y que yo solo descubriría a mi regreso, una semana más tarde). También prometí, a los chicos y a sus educadores, consagrarles más tiempo la próxima vez; un taller de escritura, tal vez.

Mientras tanto, ojalá que algún otro escritor cubano publique en Francia o que algún escritor francés sea traducido en Cuba, o cualquier otra variante permita un mayor acercamiento entre ambos países a través de sus respectivas literaturas y lenguas. Al fin y al cabo, Francia y Cuba ya se encontraron en “La Edad de Oro” el gran clásico para niños de José Martí: en esa obra insigne no solo figuran dos cuentos traducidos del francés Edouard de Laboulaye, sino numerosas ilustraciones de otro galo, célebre en el siglo XIX: Adrien Marie... quien inspiró algunas de las bellas páginas escritas por el cubano para su revista (pero esto es tema para otro momento).